Horas de tensión

Eran las nueve de la mañana cuando el vigilante realizaba su habitual ronda de vigilancia, relajado, sin tensión, cuando por un momento su cara se desencajó. En donde hace unas horas estaba el cuadro de Velázquez, no quedaba nada. Sin más dilación, se puso en contacto con sus superiores, que contactaron con la Guardia Civil, que en unos pocos minutos tenía organizado un dispositivo para dar con los culpables. Las calles de Madrid fueron tomadas por los cuerpos de seguridad del estado, que realizaba registros en todos los vehículos. Poco a poco, la búsqueda se fue extendiendo por el resto del estado español, saliendo en todos los medios los distintos avances que se iban produciendo en el caso. Sin embargo, no fue hasta unas horas después, cuando en los alrededores de Valladolid, un coche con tres personas en su interior fue detenido encontrando en el maletero la obra con severos desperfectos. Los tres sujetos fueron rápidamente detenidos, lo que conllevó el alivio del museo y de todo el mundo en general, quien vio como toda esta situación terminó en una mera anécdota. De esta manera, sobre las seis de la tarde, Madrid recobró la normalidad, pudiendo los turistas que se encontraban en la capital visitar el Museo Nacional del Prado. eso sí, tendrán que esperar unas semanas para volver a ver el maravilloso cuadro de Velázquez en todo su esplendor.

Una respuesta para “Horas de tensión”

Escribe un comentario